Todo listo para el Pre-Sínodo juvenil y JMJ Diocesana de marzo 2018

La Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará a nivel diocesano el próximo 25 de marzo, Domingo de Ramos, será un “trampolín” para la JMJ Panamá 2019 que servirá “para calentar motores, animar a desanimados y pinchar un poquito el gusto y las ganas de la gente para que se sientan involucrados en la próxima Jornada Internacional de Panamá” – informa su Eminencia José Luís Lacunza – concretizando que “el objetivo es ese: la JMJ del 2019”.

Y es por ello que en esta ocasión, la JMJ Diocesana “va a enfocarse en esa línea y va a tener como eslogan y como motivaciones lo que tiene que ver con la JMJ del 2019” explica el actual Obispo de la Diócesis de David.

Pre- Sínodo con los jóvenes para obtener material

Sin embargo, días previos a esta JMJ Diocesana, tendrá lugar el pre-sínodo de los jóvenes que se celebrará del 19 al 24 de marzo en Roma. Un encuentro en el que participarán más de 300 jóvenes de todo el mundo, de quienes se espera “que traigan el material” para después poder “retomar otra vez lo que va a ser la preparación del sínodo” asegura Lacunza.

Un pre-sínodo en el que también participará – adelanta el Cardenal Lacunza – Monseñor Manuel Ochogavía, Obispo de Colón y encargado de la Pastoral Juvenil, y lo hará como Delegado de los Obispos, ya que él será “el representante en el Sínodo” afirma.

La mirada puesta en la JMJ Panamá 2019

De cara a la Jornada Mundial de la Juventud Panamá 2019, el Obispo de David expresa su cercanía hacia los jóvenes: “les esperamos a todos con los brazos muy abiertos, con muchas ganas y mucha expectativa” y espera “no defraudarles” y que se sientan “bien acogidos” ya que se están preparando “con mucho interés” en todas las Diócesis.

“Si no buscamos que el joven a través de la JMJ se encuentre con cristo” – narra Lacunza – “entonces se queda en un turismo religioso que no nos sirve para nada” asegurando que para eso no vale la pena invertir: “si invertimos en ganas, dinero y esfuerzo es para abrir caminos para que los jóvenes se encuentren con Cristo”.

Por último espera que “todo ese esfuerzo humano acompañado de la gracia de Dios y la presencia de María produzca muchos frutos evangélicos” ya que ese es – dice el Cardenal español – el objetivo del Sínodo. Y antes de despedirse, recuerda a todos los jóvenes que les esperan en Panamá “del 22 al 27 de enero de 2019”.

 

Fuente: Vatican News.

 

 

Pablo VI y Mons. Romero serán santos.

El Papa autoriza los decretos.

El Santo Padre Francisco ha autorizado a la Congregación para las Causas de los Santos la promulgación de los Decretos concernientes la intercesión de Pablo VI y Mons. Romero. Autorizados también otros decretos

Pablo VI y Óscar Arnulfo Romero serán pronto santos: el Santo Padre Francisco ha recibido ayer en audiencia al Cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos y ha autorizado a la Congregación a promulgar los Decretos concernientes los milagros atribuidos a la intercesión del Beato Pablo VI y del Beato Óscar Arnulfo Romero.

Pablo VI

Giovanni Battista Montini, nació en Concesio (Italia) el 26 de septiembre 1897 y falleció en Castel Gandolfo el 6 de agosto 1978.

Óscar Arnulfo Romero

El Santo Padre ha autorizado también el milagro atribuido al Arzobispo de San Salvador, Beato Óscar Arnulfo Romero Galdámez, fallecido mártir por odio a la fe en San Salvador el 24 de marzo de 1980.

Dos sacerdotes italianos

Serán también Santos los Beatos: Francesco Spinelli, Sacerdote diocesano, Fundador del Instituto de las Hermanas Adoratrices del Santísimo Sacramento; nacido en Milán (Italia) el 14 abril 1853 y fallecido en  Rivolta d’Adda el 6 febrero de 1913; Vincenzo Romano, Sacerdote diocesano; nacido en Torre del Greco (Italia) el 3 junio de 1751 y fallecido allí mismo el 20 de diciembre de 1831.

Una santa alemana

El Papa ha autorizado también el milagro atribuido a la intercesión de la Beata María Catalina Kasper, Fundadora del Instituto de las Siervas Pobres de Jesucristo; nacida el 26 mayo de 1820 en Dernbach (Alemania) y allí fallecida el 2 de febrero de 1898.

Una Beata para Paraguay

Sudamérica contará además una nueva Beata: será la Venerable Sierva de Dios María Felicia de Jesús Sacramentado (María Felicia Guggiari Echeverría), Hermana profesa de la Orden de los Carmelitas Descalzos; nacida en Villarica (Paraguay) el 12 de enero de 1925 y fallecida en Asunción el 28 de abril de 1959.

Otros decretos

Los demás decretos autorizados por el Papa Francisco el 6 de marzo, conciernen:

– el martirio de la Sierva de Dios Anna Kolesárová, Laica; nacida en Vysoká nad Uhom (Eslovaquia) el 14 de julio de 1928 y allí asesinada por odio a la Fe el 22 de noviembre de 1944;

– las virtudes heroicas del Siervo de Dios Bernardo Łubieński, Sacerdote profeso de la Congregación del Santísimo Redentor; nacido en Guzów (Polonia) el 9 diciembre de 1846 y fallecido en Varsavia (Polonia) el 10 de setiembre de 1933;

– las virtudes heroicas del Siervo de Dios Cecilio Maria Cortinovis (Antonio Pietro), Religioso profeso de la Orden de los Frailes Menores Capuchinos; nacido en Nespello (Italia) el 7 de noviembre de 1885 y fallecido en Bergamo (Italia) el 10 de abril de 1984;

– las virtudes heroicas de la Sierva de Dios Giustina Schiapparoli, Fundadora de la Congregación de las Hermanas Benedictinas de la Divina Providencia de  Voghera; nacida en Castel San Giovanni (Italia) el 19 de julio de 1819 y fallecida en Voghera (Italia) el 30 de  noviembre de 1877;

– las virtudes heroicas de la Sierva de Dios María Schiapparoli, Fundadora de la Congregación de las Hermanas Benedictinas de la Divina Providencia de  Voghera; nacida en Castel San Giovanni (Italia) el 19 abril de 1815 y fallecida en Vespolate (Italia) el 2 mayo de 1882;

– las virtudes heroicas de la Sierva de Dios María Antonella Bordoni, Laica, de la Tercer Orden de Santo Domingo, Fundadora de la Fraternidad Laica de las Pequeñas Hijas de la Madre de Dios, ahora Pequeñas Hijas de  la Madre de Dios; nacida el 13 octubre de 1916 en Arezzo (Italia) y fallecida en Castel Gandolfo (Italia) el 16 de enero de 1978;

Fuente:

 http://www.vaticannews.va/es/papa/news/2018-03/promulgacion-decretos-papa-francisco-oscar-romero-pablo-vi.html

PAPA FRANCISCO DESIGNA NUEVO OBISPO PARA ALAJUELA

La Santa Sede, a través de su boletín vaticano, ha anunciado en la madrugada de este Jueves la aceptación de la renuncia por razón de edad de quien fuera hasta hoy el obispo número 6 de la Diócesis de Alajuela, Monseñor Ángel Sancasimiro, quien a partir de este jueves es el “Administrador Apostólico, sede vacante” de Alajuela, y ha nombrado como VII obispo de esa diócesis a Bartolomé Buigues Oller, TC, quien será ordenado el 26 de Mayo, día de San Felipe Neri, según nota de la página web de la diócesis.

También, esta mañana, se realizó una Conferencia de Prensa en la Curia Diocesana en La Garita de Alajuela, en la que estuvieron presentes Monseñor José Rafael Quirós, Arzobispo Metropolitano de San José y Presidente de la Conferencia Episcopal de Costa Rica, el Administrador Apostólico de Alajuela Monseñor Ángel Sancasimiro, y el obispo designado Monseñor Bigues, además de un número considerable del presbiterio diocesano.

El obispo designado nació el 7 de marzo de 1963 en Teulada – Alicante – Valencia-España, del matrimonio conformado por don Bartolomé Buigues Vallés, ya fallecido, y doña María Oller Llobell. Es el mayor de los dos hijos que tuvo la familia Buigues Oller, él y su hermana María Rosa.

Realizó estudios primarios en la escuela de su pueblo Teulada, Alicante, Valencia-España. Los estudios secundarios los realizó en el Seminario menor de los Religiosos Terciarios Capuchinos de Godella, Valencia, España.

Profesó como Religioso Terciario Capuchino – Amigoniano, el 15 de septiembre de 1982. Su Profesión Perpetua la realizó el 25 de junio de 1988. Fue ordenado presbítero el 22 de abril de 1989. Llegó a Costa Rica el 7 de septiembre de 1992.

A designado como fecha de Ordenación Episcopal y toma de posesión el 26 de mayo del 2018, día de San Felipe Neri.

En cuanto a su preparación académica:

 

– Bachillerato en Filosofía y Teología: 30 de junio de 1.989 en la Facultad de Teología S. Vicente Ferrer de Valencia – España.

– Licenciatura en Teología Pastoral: 30 de junio de 1992 en la Universidad Pontificia de Salamanca.

– Postgrado en Gestión de Centros Educativos por el Instituto Superior de

– Formación Docente Salomé Ureña, Recinto Félix Evaristo Mejía. Santo Domingo. R. Dominicana 2006.

– Licenciatura en Antropología Social y Cultural por la UNED España en el 2012.

En su congregación religiosa ha prestado los siguientes servicios:

– Superior del Seminario P. Luis Amigó en S. José – Costa Rica, del Hogar de niños Santa Cruz en Santa Cruz – Bolivia y del Centro Infantil Hainamosa de Santo Domingo en R. Dominicana.

– Formador de postulantes y novicios de 1992 a 1999 y del 2013 al 2017 en Costa Rica.

– Educador, Coordinador de Pastoral y Director de los Centros para adolescentes en conflicto en España, Bolivia y R. Dominicana.

– Presidente de las Comisiones Provinciales de Formación y Pastoral (laical, vocacional y educativa) y de la Comisión General de Pastoral.

– Consejero Provincial de la Provincia del Buen Pastor durante doce años.

-Consejero General en Roma del 2007 al 2010.

– Superior Provincial del 2010 al 2013 con sede en Costa Rica.

 

Nota: Pbro. William Rodríguez León.

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO PARA LA CUARESMA 2018

«Al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría» (Mt 24,12)

 

Queridos hermanos y hermanas:

Una vez más nos sale al encuentro la Pascua del Señor. Para prepararnos a recibirla, la Providencia de Dios nos ofrece cada año la Cuaresma, «signo sacramental de nuestra conversión», que anuncia y realiza la posibilidad de volver al Señor con todo el corazón y con toda la vida.

Como todos los años, con este mensaje deseo ayudar a toda la Iglesia a vivir con gozo y con verdad este tiempo de gracia; y lo hago inspirándome en una expresión de Jesús en el Evangelio de Mateo: «Al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría» (24,12).

Esta frase se encuentra en el discurso que habla del fin de los tiempos y que está ambientado en Jerusalén, en el Monte de los Olivos, precisamente allí donde tendrá comienzo la pasión del Señor. Jesús, respondiendo a una pregunta de sus discípulos, anuncia una gran tribulación y describe la situación en la que podría encontrarse la comunidad de los fieles: frente a acontecimientos dolorosos, algunos falsos profetas engañarán a mucha gente hasta amenazar con apagar la caridad en los corazones, que es el centro de todo el Evangelio.

Los falsos profetas

Escuchemos este pasaje y preguntémonos: ¿qué formas asumen los falsos profetas?

Son como «encantadores de serpientes», o sea, se aprovechan de las emociones humanas para esclavizar a las personas y llevarlas adonde ellos quieren. Cuántos hijos de Dios se dejan fascinar por las lisonjas de un placer momentáneo, al que se le confunde con la felicidad. Cuántos hombres y mujeres viven como encantados por la ilusión del dinero, que los hace en realidad esclavos del lucro o de intereses mezquinos. Cuántos viven pensando que se bastan a sí mismos y caen presa de la soledad.

Otros falsos profetas son esos «charlatanes» que ofrecen soluciones sencillas e inmediatas para los sufrimientos, remedios que sin embargo resultan ser completamente inútiles: cuántos son los jóvenes a los que se les ofrece el falso remedio de la droga, de unas relaciones de «usar y tirar», de ganancias fáciles pero deshonestas. Cuántos se dejan cautivar por una vida completamente virtual, en que las relaciones parecen más sencillas y rápidas pero que después resultan dramáticamente sin sentido. Estos estafadores no sólo ofrecen cosas sin valor sino que quitan lo más valioso, como la dignidad, la libertad y la capacidad de amar. Es el engaño de la vanidad, que nos lleva a pavonearnos… haciéndonos caer en el ridículo; y el ridículo no tiene vuelta atrás. No es una sorpresa: desde siempre el demonio, que es «mentiroso y padre de la mentira» (Jn 8,44), presenta el mal como bien y lo falso como verdadero, para confundir el corazón del hombre. Cada uno de nosotros, por tanto, está llamado a discernir y a examinar en su corazón si se siente amenazado por las mentiras de estos falsos profetas. Tenemos que aprender a no quedarnos en un nivel inmediato, superficial, sino a reconocer qué cosas son las que dejan en nuestro interior una huella buena y más duradera, porque vienen de Dios y ciertamente sirven para nuestro bien.

Un corazón frío

Dante Alighieri, en su descripción del infierno, se imagina al diablo sentado en un trono de hielo[2]; su morada es el hielo del amor extinguido. Preguntémonos entonces: ¿cómo se enfría en nosotros la caridad? ¿Cuáles son las señales que nos indican que el amor corre el riesgo de apagarse en nosotros?

Lo que apaga la caridad es ante todo la avidez por el dinero, «raíz de todos los males» (1 Tm 6,10); a esta le sigue el rechazo de Dios y, por tanto, el no querer buscar consuelo en él, prefiriendo quedarnos con nuestra desolación antes que sentirnos confortados por su Palabra y sus Sacramentos[3]. Todo esto se transforma en violencia que se dirige contra aquellos que consideramos una amenaza para nuestras «certezas»: el niño por nacer, el anciano enfermo, el huésped de paso, el extranjero, así como el prójimo que no corresponde a nuestras expectativas.

También la creación es un testigo silencioso de este enfriamiento de la caridad: la tierra está envenenada a causa de los desechos arrojados por negligencia e interés; los mares, también contaminados, tienen que recubrir por desgracia los restos de tantos náufragos de las migraciones forzadas; los cielos —que en el designio de Dios cantan su gloria— se ven surcados por máquinas que hacen llover instrumentos de muerte.

El amor se enfría también en nuestras comunidades: en la Exhortación apostólica Evangelii gaudium traté de describir las señales más evidentes de esta falta de amor. estas son: la acedia egoísta, el pesimismo estéril, la tentación de aislarse y de entablar continuas guerras fratricidas, la mentalidad mundana que induce a ocuparse sólo de lo aparente, disminuyendo de este modo el entusiasmo misionero[4].

¿Qué podemos hacer?

Si vemos dentro de nosotros y a nuestro alrededor los signos que antes he descrito, la Iglesia, nuestra madre y maestra, además de la medicina a veces amarga de la verdad, nos ofrece en este tiempo de Cuaresma el dulce remedio de la oración, la limosna y el ayuno.

El hecho de dedicar más tiempo a la oración hace que nuestro corazón descubra las mentiras secretas con las cuales nos engañamos a nosotros mismos[5], para buscar finalmente el consuelo en Dios. Él es nuestro Padre y desea para nosotros la vida.

El ejercicio de la limosna nos libera de la avidez y nos ayuda a descubrir que el otro es mi hermano: nunca lo que tengo es sólo mío. Cuánto desearía que la limosna se convirtiera para todos en un auténtico estilo de vida. Al igual que, como cristianos, me gustaría que siguiésemos el ejemplo de los Apóstoles y viésemos en la posibilidad de compartir nuestros bienes con los demás un testimonio concreto de la comunión que vivimos en la Iglesia. A este propósito hago mía la exhortación de san Pablo, cuando invitaba a los corintios a participar en la colecta para la comunidad de Jerusalén: «Os conviene» (2 Co 8,10). Esto vale especialmente en Cuaresma, un tiempo en el que muchos organismos realizan colectas en favor de iglesias y poblaciones que pasan por dificultades. Y cuánto querría que también en nuestras relaciones cotidianas, ante cada hermano que nos pide ayuda, pensáramos que se trata de una llamada de la divina Providencia: cada limosna es una ocasión para participar en la Providencia de Dios hacia sus hijos; y si él hoy se sirve de mí para ayudar a un hermano, ¿no va a proveer también mañana a mis necesidades, él, que no se deja ganar por nadie en generosidad?[6]

El ayuno, por último, debilita nuestra violencia, nos desarma, y constituye una importante ocasión para crecer. Por una parte, nos permite experimentar lo que sienten aquellos que carecen de lo indispensable y conocen el aguijón del hambre; por otra, expresa la condición de nuestro espíritu, hambriento de bondad y sediento de la vida de Dios. El ayuno nos despierta, nos hace estar más atentos a Dios y al prójimo, inflama nuestra voluntad de obedecer a Dios, que es el único que sacia nuestra hambre.

Querría que mi voz traspasara las fronteras de la Iglesia Católica, para que llegara a todos ustedes, hombres y mujeres de buena voluntad, dispuestos a escuchar a Dios. Si se sienten afligidos como nosotros, porque en el mundo se extiende la iniquidad, si les preocupa la frialdad que paraliza el corazón y las obras, si ven que se debilita el sentido de una misma humanidad, únanse a nosotros para invocar juntos a Dios, para ayunar juntos y entregar juntos lo que podamos como ayuda para nuestros hermanos.

El fuego de la Pascua

Invito especialmente a los miembros de la Iglesia a emprender con celo el camino de la Cuaresma, sostenidos por la limosna, el ayuno y la oración. Si en muchos corazones a veces da la impresión de que la caridad se ha apagado, en el corazón de Dios no se apaga. Él siempre nos da una nueva oportunidad para que podamos empezar a amar de nuevo.

Una ocasión propicia será la iniciativa «24 horas para el Señor», que este año nos invita nuevamente a celebrar el Sacramento de la Reconciliación en un contexto de adoración eucarística. En el 2018 tendrá lugar el viernes 9 y el sábado 10 de marzo, inspirándose en las palabras del Salmo 130,4: «De ti procede el perdón». En cada diócesis, al menos una iglesia permanecerá abierta durante 24 horas seguidas, para permitir la oración de adoración y la confesión sacramental.

En la noche de Pascua reviviremos el sugestivo rito de encender el cirio pascual: la luz que proviene del «fuego nuevo» poco a poco disipará la oscuridad e iluminará la asamblea litúrgica. «Que la luz de Cristo, resucitado y glorioso, disipe las tinieblas de nuestro corazón y de nuestro espíritu»[7], para que todos podamos vivir la misma experiencia de los discípulos de Emaús: después de escuchar la Palabra del Señor y de alimentarnos con el Pan eucarístico nuestro corazón volverá a arder de fe, esperanza y caridad.

Los bendigo de todo corazón y rezo por ustedes. No se olviden de rezar por mí.

Vaticano, 1 de noviembre de 2017
Solemnidad de Todos los Santos

Francisco 

https://w2.vatican.va/content/francesco/es/messages/lent/documents/papa-francesco_20171101_messaggio-quaresima2018.html

Movimientos sacerdotales en la Diócesis de Limón

Cambios de Sacerdotes en nuestra Diócesis de Limón.

El pasado 20 de enero del presente año, al concluir el retiro espiritual del equipo sacerdotal de la Diócesis de Limón, Monseñor Javier Román Arias informo a los curas, y a la vez hizo públicos los movimientos sacerdotales que empezaran a regir a partir del mes de febrero.

A continuación compartimos la lista oficial:

 

Pbro. Yunier Calderón Loaiza        Encargado del Ctro de Animación Pastoral S. Isidro Labrador- Campo 2 Cariari

 

Vicarios Parroquiales

Pbro. Alexander Oviedo Marín        Parroquia Sagrado Corazón de Jesús- Catedral

Pbro. Rogelio Villalobos V.               Parroquia Sagrado Corazón de Jesús- Guapiles

Pbro. Felix Fuentes                            Parroquia Inmaculada Concepción de María- Cariari

Pbro. Adalberto Dorati Monge        Parroquia Patriarca San José- Siquirres

Pbro. Marvin Masís Gamboa           Parroquia Inmaculada Concepción de María- Guácimo

Pbro. Armando Rodríguez Sandí    Parroquia San Vicente de Paúl- Valle La Estrella

Pbro. Hector Hidalgo Jimenez        Parroquia San Daniel Comboni- Cieneguita

 

Diáconos:

Diácono Juan Carlos Alvarez V.      Parroquia Sagrado Corazón de Jesús- Catedral

Diácono Armando Campos Ch.       Parroquia Nuestra Señora de Guadalupe- Bataan

Diácono Ronny Sequeira M.            Parroquia San Antonio de Padua- Bribri

 

Otros Servicios:

Encargado de Pastoral Juvenil           Pbro. Luis Alberto Aguilar 

Encargado de Pastoral Vocacional    Diácono Juan Carlos Alvarez V.

Encargado de Pastoral Sacerdotal    Pbro. Carlos Lozano Loaiza

Encargado de Seminaristas                Pbro. Wilberth Aragón

Encargado de Pastoral Social             Pbro. Adalberto Dorati Monge

Capellán Hospital Tonny Facio         Pbro. Hector Hidalgo Jimenez

 

Seminaristas de Limón al servicio misionero.

Agustinos se encomiendan a Santa Rita de Casia